EL PODER FEMENINO AL SERVICIO DE LA LUZ

11

FEBRERO, 2017

Estilo de vida

“Cuando los hombres y las mujeres son capaces de respetar y aceptar sus diferencias, el amor tiene entonces la oportunidad de florecer” Jhon Gray.

Los seres humanos somos un mundo. Cada uno tiene diferentes formas de amar de acuerdo a sus creencias, su historia familiar y su misma manera de ver el amor, y esto hace que en ocasiones amar a otro ser humano sea una tarea compleja, pues amamos desde lo que nos gustaría y no desde lo que la otra persona espera.

Esto es muy común en las relaciones de pareja, pues la diferencia de ambos géneros y el poco autoconocimiento y conocimiento del otro hace que a veces amemos desde nuestro egoísmo y dejemos de lado la naturaleza del otro ser. Estas diferencias se dan tanto en lo biológico como en lo psíquico. Como plantea Jhon Gray (los hombres son de marte, las mujeres son de Venus) “Sólo mediante la comprensión y aceptación de nuestras diferencias, las obvias y las menos obvias, podemos alcanzar una verdadera intimidad”.

A continuación te daré algunos tips claves para ser un buen amante, ya seas hombre o mujer a partir de sacar provecho de las diferencias entre lo femenino y lo masculino.

“Sólo mediante la comprensión y aceptación de nuestras diferencias, las obvias y las menos obvias, podemos alcanzar una verdadera intimidad”

1. Utiliza los 3 canales de percepción y conoce el de tu pareja para crear un puente de amor.

Según la PNL (Programación Neuro Lingüística), es sabido que los seres humanos tenemos 3 canales de percepción, Kinestésico, Auditivo y Visual. Y los seres humanos, aunque tenemos estos 3 canales, tenemos desarrollado uno más que los demás y de esta forma nos contactamos mejor con el mundo. Una de las claves es identificar cuál de estos canales es tu pareja para llegarle de una mejor manera. Y muy importante, siempre que haya una relación sexual utiliza los 3 canales. Los podrás identificar de la siguiente manera:

Las personas visuales observan, la estética y apariencia de las cosas les resultan muy importantes, suelen ser metódicas y ordenadas, usando los colores para clasificar los objetos. Suelen hablar deprisa, porque las imágenes pasan por su mente a una gran velocidad.

Las personas auditivas hablan más despacio, se toman su tiempo para elegir palabras. No les suele gustar el ruido y suelen asociar ideas y música. Saben escuchar y les gusta conversar.

Y las personas kinestésicas se guían por las emociones y sentimientos, necesitan el contacto físico y no le dan importancia al orden y a los detalles. Sus recuerdos se basan en sensaciones y no en imágenes ni palabras.

Así por ejemplo, si tu pareja tiende a percibir el mundo más desde lo visual, ocúpate de lucir siempre bien ante sus ojos; si es más desde lo auditivo exprésale tu amor con palabras, cartas, diciéndole cuanto lo/a admiras, y si es kinestésico dale muchos abrazos, masajes y contacto físico.

2. Ten en cuenta que la naturaleza de los hombres les impulsa a solucionar sus problemas y la de las mujeres a expresar sus sentimientos.

Muchas veces olvidamos este principio y los hombres ofrecen erróneamente soluciones e invalidan los sentimientos de la mujer; mientras que las mujeres ofrecen consejos y orientaciones no solicitados, lo cual invalida el poder del hombre. Nuestra naturaleza para resolver los conflictos es distinta, así que hombres: cuando tu mujer esté sensible, simplemente escúchala y no la juzgues por lo que está sintiendo. Por ejemplo, si tu mujer llega a la casa y se queja por una situación de fulanita en el trabajo y se pone triste, si tú le dices, pues solucionado: no vuelvas a hablar con fulanita, para ti esto está muy bien porque tu naturaleza es práctica, pero para ella no, porque lo único que necesita es desahogarse y luego retomar su amistad con fulanita.

Y tú, mujer, si vas en el carro con tu pareja y el aún no sabe cómo llegar a la dirección de la fiesta, déjalo que él solito es capaz de encontrar soluciones, confía en él. Cuando le dices que pregunten, lo que él siente es que estas desconfiando de su capacidad.

3. Ten presente que los hombres y las mujeres enfrentamos el estrés de manera distinta:

Mientras los hombres tienden a apartarse en forma brusca y a pensar silenciosamente acerca de lo que los está perturbando, las mujeres sienten una necesidad instintiva de hablar acerca de lo que las perturba.

4. los hombres se sienten estimulados cuando se sienten necesitados, mientras que las mujeres se sienten estimuladas cuando se sienten apreciadas.

5. Los hombres necesitan superar su resistencia a dar amor, mientras que las mujeres deben superar su resistencia a recibirlo.

6. Necesidades de intimidad de hombres y mujeres.

Un hombre se acerca pero luego necesita inevitablemente apartarse en forma brusca. Las mujeres debemos aprender a soportar este proceso de alejamiento para que aquel vuelva a su posición original, como una banda elástica. Las mujeres también debemos aprender cuáles son los mejores momentos para mantener conversaciones íntimas con un hombre.

7. Los hombres precisan fundamentalmente un amor basado en la confianza, la aceptación y el aprecio. Las mujeres necesitan fundamentalmente un amor basado en la solicitud, la comprensión y el respeto.

8. Aprender a Dar, pedir y recibir. Es importante que ambos aprendamos a hacernos cargo de nuestras necesidades y pedir específicamente lo que nos gustaría recibir del otro, sin espera que el otro “adivine” lo que necesito.

9. El amor es como una danza entre integración y diferenciación. Hay momentos para estar muy unidos y estar de acuerdo en todo y hay momentos en la relación donde es necesario tomar cierta distancia óptima para mantener en equilibrio el yo, tú y el nosotros.